Pues se acabó lo que se daba. Empieza el nuevo curso en todas las facetas posibles. Vuelta al trabajo en lo personal, comienza el curso carnavalero oficialmente, comienza el curso deportivo, comienza el curso político….comienza todo.
Comienzan también las “New year Resolutions”. Soy más aficionado a medir los años en la escala académica que en la escala natural, es decir, considerar nuevo año a partir de Septiembre. De siempre, supongo que la influencia de mi “dilatada” época estudiantil. Así que, además de las típicas promesas y retos que uno se propone para cumplir el uno de enero, un servidor además se propone cosas el uno de septiembre. Consecuencia: Quien no lo hace, se falla a sí mismo una vez al año. Yo dos. Así tengo más motivos para sentirme culpable.
Otra de las grandes cosas que tiene el maravilloso mes de septiembre, es que vuelve la liga de futbol. Este año aderezadas por los noes recibidos por el madrid (gracias oh madrid, por permitirnos a los demás equipos de la liga humildes mortales, jugar contra vosotros). Una de las cosas que me traigo de Madrid, después de cinco años viviendo allí, es mi más fervorosa antipatía por los dos equipos de la capital. Nunca debido a la gente aficionada a ambos clubes de fútbol. Eso que conste, y que quede claro, si no más bien al entorno mediático que rodea a los dos. Uno termina un poquito harto de eso.
Así que tras la derrota del Madrid en Riazor esta noche y los noes de Cazorla y Villa a jugar allí (qué desfachatez) empiezo la liga con una sonrisa. (la empezaría a carcajada limpia, si nosotros hubieramos ganado en tierras càntabras, pero no ha podido ser.)
Lo curioso ha sido ese invento llamado “Superleague Formula” que esta mañana en Doninton Park ha visto la luz. Una especie de Fórmula 1 mezclada con fútbol. Tengo que reconocer que, me parecía una tremenda patochada el invento, porque se trata de mezclar churras con merinas, y sigo teniendo mis dudas sobre si económicamente no es algo que sea insostenible. El automovilismo no se caracteriza por ser un deporte barato, precisamente, y lo que he visto esta mañana, pues en cierto modo me ha parecido algo superficial.
Sin embargo, tengo que reconocer que me ha hecho vibrar la victoria del monoplaza del Sevilla FC pilotado por Borja García en la segunda manga de la carrera. Eso de ver el escudo del Sevilla en lo alto de un podio, como dice el anuncio de las tarjetas de crédito, no tiene precio.
Pues lo dicho, que estoy de vuelta, con proyectos y con ganas de hacer cosas, después de unas maravillosas vacaciones por el norte de Europa que realmente han merecido la pena muchísimo. Ya iré poniendo fotillos de este viaje, en el que por otro lado, he aprendido muchísimas cosas.
Que comience el espectáculo!







