Porqué el carnaval me gusta tanto? En realidad, el carnaval en sí, la fiesta no me gusta absolutamente nada. Disfrazarme para hacer el ganso igual que lo puedo hacer (ultimamente cada vez menos) un sábado normal es algo que no me tira lo más mínimo. Desde hace unos años, huyo de las grandes masificaciones de personas, tiendo cada vez más a estar lo más cómodo y tranquilo posible, y mi vida es más bien…”lenta”. Lo que realmente me vuelve loco es la música de carnaval al estilo de Cádiz. El porqué no lo entiendo. Ni provengo de una familia de carnavaleros, ni soy gaditano, o de cualquier otra localidad donde el carnaval tenga tradición, ni de pequeño me han llevado a verlo nunca, ni en mi familia hay absolutamente nadie que haya tenido jamás afición a comparsas y chirigotas.
Soñaba en mi primera etapa en Sevilla mientras veía en Canal Sur parte de la final del Falla el viernes de carnaval, con pertenecer algún día a alguna agrupación para salir cantando en el Falla, o al menos por la calle. Era una cosa que veía lejana, claro está.
Sin embargo, cuando el destino me llevó a abandonar Sevilla y buscarme las habichuelas en Madrid, fue cuando tuve clarísimo que jamás tendría la oportunidad de pisar las tablas de un teatro cantando un pasodoble. Y mira tú por dónde….a los tres años de estar en Madrid, empecé a alternar con gente carnavalera no andaluza, y lo que empezó siendo el resurgir de una afición dormida (recuerdo que nisiquiera sabía en el 2004 que Martinez Ares se había retirado) terminó siendo una verdadera obsesión, que culminaron con los dos años en los que pertenecí a la comparsa de Getafe. (Esta frase está en realidad mal construida, porque siempre me consideraré miembro de la comparsa)
Han sido dos años maravillosos los dos últimos que he pasado en tierras mesetarias, y sabe Dios, que si dejar Madrid me ha dolido, es, en una gran medida, por haber dejado la comparsa, y la gente que está en torno a ella. Mis amigos, mis contertulios de tantísimas noches hasta las cinco de la mañana hablando de carnaval, organizando cenas como excusa para juntarnos y coger una guitarra, o ver un DVD, mis compañeros en las tablas de los teatros madrileños. Los echo de menos(Isa, Carlos, Pilar, Vane,Manu), mucho, a todos, al primero, al loco de Antonio Torres, director, autor, y verdadero sabio del carnaval viejo, que es el alma mater del grupo.
Él es un loco entrañable. Si hablas diez minutos con él, ocho serán de carnaval, y en los otros dos tratará de que te hagas una poliza de ahorro con su banco.
Lo echo de menos. Por muchas razones. Hemos pasado muchos ratos juntos, solos, hablando de carnaval y viendo carnaval antiguo en cintas VHS casi en blanco y negro. Con nadie he disfrutado tanto del carnaval antiguo, más que con él.Un autentico lujo aquellas cervezas en su casa.
Ahora que ya no estoy allí, aunque sigo en contacto con ellos, inicio mi propia aventura. Es injusto decir que en solitario, puesto que llevo conmigo un par de personas sin cuya colaboración esto no saldría. Pero ahora que la criaturá ha pasado de ser un par de células redonditas, a ser un embrioncillo pequeño y feo todavía, ahora que poco a poco en las ecografías mentales que le hago, lo voy viendo crecer, vuelvo a sentir lo que sentía en mis noches de la Casa de Andalucía de Getafe. Aunque será dificil estar a la altura.
Continuará…
